miércoles, 27 de mayo de 2020

LES DEJO UN VERSO




Chiquillos aún me queda un materia pendiente (Contabilidad) para graduarme,  el examen  es a mediados de junio así como las actividades, no tengo cabeza para mas nada, algún ratito de escape.
Tengo  muchas ganas de regresar incorporarme en serio y de volver a escribir y pasear por sus Blogs, pero que va, a esta hora ya estoy nokeada. Les compensaré y gracias por estyar siempre cerca un besote a todos.


Les dejo con algún verso que dejo pasar…


Después del anochecer, el espectáculo del cielo abre mi alma, las olas me arrullan para aguardar tu llegada, el fugaz momento de la nostalgia se escapa, Airadamente el placer me llama y las hondas de tu cuerpo arriban sobre el mío y el éxtasis despierta sin retorno.



©Beatriz Martín.
26/05/2020


Nota: Espero que todos esten bien y sus familias en el medio de esta cuaentena,  desde mi Brillo del mar 

domingo, 10 de mayo de 2020

TARDES DE CONFINAMIENTO





Nota: Nuevamente Beatriz Chiabrera me invita a participar de su taller en esta ocasión con esta imagen, espero que les guste: 

El ocaso se esparce  en mi balcón, entre líneas de cerámica llega a mi rincón,  el suave murmuro de las palmas se acerca, la respiración lejana de mi madre se resiente, el silencio de la música  de mi hija taconea. Y yo alboroto mis cajones para apurar las horas hasta la noche.

¡Bingo!  encontré una llave perdida, a la espera del regreso de mi tierra.  Una llave de un cofre vencido por los años,  llena de recuerdos, fotos y cartas, abandonadas por el nuevo futuro en tierras Canarias. Siempre buscando excusa para abrir el cofre, “nunca tengo tiempo”, me decía, y ahora tengo todo el tiempo del mundo,  

Encuentro pasajes de Venezuela a España,  hojas marchitas de  amores de infancia, fotos de mi niña con rulos de risa espontanea, servilletas con  frases sueltas  de amor, cuando la copa de vino invitaba. Cartas  de mi abuela soñolienta con aromas de naftalina   dando lecciones de amor, urbanidad y valentía, fotos de las marchas interminables con mi peña aguerrida que sigue vigente gritando libertad, recortes de periódicos que anunciaba su final. Oraciones de catequesis que dejaron huellas en el alma, estampitas de la virgen intactas, carta de amores prohibidos que nunca fueron enviadas.

 Mientras,  mi alma se derrumbó y la noche llegó, la magia del ocaso no estaba, mi madre dormía, mi hija soñaba y yo lloraba entre lágrima amargas y recuerdos de mi vida pasada.

©Beatriz Martín
Derechos registrados.

10/05/2020



©Beatriz Martín
Derechos registrados.
10/05/2020

jueves, 23 de abril de 2020

LIBRO, UN TESORO




LIBRO, UN TESORO


Entre líneas  delgadas de letras,
nos  escribe aventuras y leyendas,
dejando en el alma dulces huellas.

Sacan lágrimas,  nos emocionan,
son poesías que enamoran,
así como la ternura y  la risa,
de nuestros cuerpos se hacen dueña.

El libro es luz, es un tesoro,
hoy te rendimos honores
Junto a  San Jorge,
que tu luz no nos abandone.



©Betriz Martín
23/04/2020


FELIZ DÍA DEL LIBRO AMIGOS, lo extiendo a todos mis lectores y a todos los  escritores 


martes, 7 de abril de 2020

SENTIMIENTOS A FLOTE.






Sueño con vivir en el antiguo Mirador del mar, donde se escucha el susurro  de la fuente, la misma que  alivia el dolor de tu larga ausencia y que décadas atrás, fueron años llenos de  poesía y placer.

Un canto natural de las olas entona el himno del amor por el soneto de tu pluma. Mientras el sol y la brisa dejan empapado en los cristales de mi balcón, la melodía de un sueño bonito de amor.

Mi copa se divierte con un dulce  sosiego, se disipa la soledad, pero la  desazón del encierro, va dejando huella en mi interior.

La austeridad cansina se hace cada vez mayor, sin lograr el alivio de mi alma.   Mi musa no la encuentro su imperturbable hojas en blanco me trastorna.

Una lágrima gruesa recorre mi almohada quiere descansar esta noche en la nostalgia  del Mirador del Mar.


©Beatriz Martín
06/04/2020
23 día de cuarentena

domingo, 29 de marzo de 2020

BUSCANDO LA PRIMAVERA



Nota : La escritura Beatriz Cheabrera , nos ofreció la iniciativa,  escribir un relato basado en esta foto y compartirlo en su blog : Beatriz Chiabrera de Marchisone

BUSCANDO LA PRIMAVERA

Bajo  el cristal rasgado del zaguán,  en su media luna observo una noche  oscura, sin brillo, arropada por la neblina pesada del entorno, un frio helado recorre mi cuerpo, intentado escapar por la rendija del  portal de azabache, del espantoso encierro, que la máscara encantada, dispuso por decreto en el  reino de Nunca Jamás. Decreto 03/2020-“Prohibido salir hasta la primavera.” Pero la primavera llega y el invierno insiste en adueñarse del Reino.

Percibo a lo lejos, la esencia vaporosa clamando tristeza por la que mi bosque  llora, llora de ausencia, de ti, de mi,  de vosotros.
Veo, entre la rendija, salir a Don Gregorio, mi vecino, amigo de mi Padre, desoyendo el decreto, mis ojos no salen  de mi asombro va de puntillas al riachuelo aún vivo, que el bosque protege,  para recoger agua. Yo no bebería de esa agua jamás, dicen que hay monstruo en forma de erizo, que mata personas, le dicen “el corona” y asusta a la  fauna marina. Unos guardias con sus atuendos de verde olivo, le dan la voz de alto, lo que ellos no saben, es que Don Gregorio es sordo.  Sin mediar palabras el minuto vuela y en instantes, veo colocadas gruesas cadenas  en  sus manos, mientras mis ojos siguen  desorbitados, por la injusticia que cometen.

Doña Carmelina , su mujer, de 90 años, seguir leyendohttps://beatrizchiabrerademarchisone.blogspot.com/2020/03/buscando-la-primavera-por-beatriz.html


©Beatriz Martín
28/03/2020

Derechos registrados.

Gracias Beatriz Por la oportunidad.


martes, 17 de marzo de 2020

ESENCIAS…






En mi estadía me atrapa tu esencia,
sorteado tus versos apasionados,
de absurdos deseos en la larga espera.


En la soledad de la pluma escribe auxilio,
tu presencia urge, mi piel resquebraja,
  intimidada por tus letras está mi alma.


Sigo mis instintos con lucidez ardiente,
Recordando nuestro afligido vientre,
de atributo al placer, me mojo sin querer.


Es el pensamiento exquisito  que brota,
por la esencia de tu cuerpo que enamora,
mientras mi secreto se empapa sin demora.



©Beatriz Martín
17/03/2020
#4to. Día cuarentena
#Quédatencasa

  

domingo, 23 de febrero de 2020

UN DÍA EN BARAJAS




Volé a Madrid, en el vuelo Nro. 3939 Express Iberia, el pasado octubre de 2019, para reencontrarme con mi mejor amiga.   Luego de 16 años sin vernos,  las dos salimos de Venezuela,  ella para Miami y yo para Canarias, como muchos, huyendo de la llamada “revolución”.

Antes de despegar,  mi corazón galopó a mil por hora, aún no lo tengo claro,  si fue por el despegue o  porque  vería a mi gran amiga  Mayra.


Fueron días fantásticos, difíciles de narrar, vino acompañada por su esposo, un encanto de persona, educado, gentil, excelente anfitrión,  los días estuvieron mágicos,  llenos algarabía, entre paseos y buen vino. Fue una bendición, un regalo del  cielo, no dejaré de dar las gracias por siempre.



Pero, llegó el día de regreso, sonó el despertador, enseguida despabilé y  no daba crédito al ver  las micas del reloj, que indicaba, 7 y 30 am. y no 6 :30 am, como yo pensaba.  Mi vuelo  con destino a Tenerife, salía a las 8 y 40 am.

Salí a toda prisa, a medio vestir, apenas hubo tiempo para las  despedidas, corría con  mis piernas largas, un auténtico ganso en tercera dimensión, dando saltos, por la Gran Vía, creo que llegué en cuatro brincos, ya que el piso de hospedaje estaba muy cerca.  Bajé por la estación del metro, casi destrozo el maletín, que sonaba como tormenta de meteorito entre las escalinatas,  mientras la sentía llorar.  Ya con los nervios esparcidos y perdidos, buscaba la dirección correcta, pero el pantene de colores que indica dirección de vagones, hacía que alucinara y no me dejaba ver con claridad la dirección:  Aeropuerto de Barajas.  Fue increíble que no me haya equivocado, inclusive   llegué rápido,  no hubo que esperar en las estaciones, en un abrir y cerrar de ojos me vi allí desorientada, en Barajas. De nada  valió, hacia exactamente tres minutos, leyeron bien,  tres minutos miserables que había salido mi vuelo.

Al  escuchar el sonido seco  de la azafata,  “ya salio”,  la vista se me nubló, pensaba en el examen del lunes , en el dinero perdido y en la falta para comprar otro, intuyendo que no gozaría de ninguna oferta como el anterior.

Quedé paralizada por segundos  y el llanto interior y exterior no  tardó en aparecer, solo atiné a decir:  -  jamás salen en hora,  para un día que no llegó les da por ser puntual”,  y su mirada se incrustó en un cartel,  que tenía detrás de mi , y en el medio de un silencio pavoroso,  señaló con su dedo índice, la  ventanilla de “Venta de Boletos”. Sin imaginar el día que tenía por delante.


Aún sin haber probado el primer café, corrí a la ventanilla, le dije he perdido  el avión,  y el chico muy madrileño me dice - el próximo vuelo  para Tenerife es a las 12:00 pm., son 200 pavos y me queda un asiento mmmm, un momento le dije. Me  retiro, respiro, murmuro  y ¿ los 200 €? , de reojo vi  un muro, mi  espalda le hacía guiños,  así que  cedió hacía atrás, para dejarse llevar por una columna de hormigón, hasta que mi cuerpo se desplomó, el maletín también por allá  rodó,  lo observaba mientras sus colores ya muy usados me grita: -  no estoy para estos trotes, ni  yo, murmuré y  tu calla que las necesidades son infinitas y tú todavía tienes larga vida.

Ya saben ese de hablar sola es sano por salud mental.


Entre llamadas del móvil, hasta que mi amiguita del alma, Mayra me auxilio.

Compro el pasaje veo la hora en mi móvil 9 y 47  am, me voy a tomar mi primer café, y a esperar exactamente dos 2horas y 10 minutos,  llegué a la puerta de embarque, mis ojos saltaban de un lugar a otro,  viendo a la gente pasar, niños, mayores, gordos, gente linda mujeres gruesas, hermosas,  flacos, tios buenotes, el sonido sabroso de   paisano de vez en cuando, ese acento venezolano, tan único.

Llega la hora anhelada, hasta mi maleta se puso de pie,  con los colores vivos, radiantes. ¡Por fin!,  Tenía ganas de quitarme mi chaqueta, ella es larga acolchada, divina,  de un hermoso vino tinto.  A veces,  en instantes,  gritaba “necesito mi espacio”, y yo le respondí , y yo  también.

En fin,   me toca mi turno le entrego la  tarjeta a la azafata muy mona ella y muy educada, con  una sonrisa Colgate, me dice:  “no hay asiento”, le digo: -  ¿perdón?, y ella sonriendo me dice:  “lo siento, pero el vuelo va lleno y usted está en “Overbooking” y yo : - ¡ ¿ Qué?!,  me lo explica por favor.  Yo, de repente  era un completo adefesio en transformación, no la ahorqué porque no es mi estilo,  pero  mis labios retorcidos con espuma por la boca,  al borde de la locura,  mi brillo del mar había huido por la derecha,  y la sonrisa de mi rostro era inexistente, cosa ya difícil en mi.   

Empecé a reclamar en un tono fuera de clase,  entonando:  - ¡ Me lo han vendido  a sabiendas que el  vuelo iba lleno,  que falta de respeto! y ella con su sonrisa de Colgate señala,   con su dedo índice otro cartel detrás de mi, me dijo hable con “Atención al Cliente” bueno trágame tierra @#& etc….

Llego a la gran ventana casi majestuosa blanca y roja  la recepción, con chicas de rojo de agradable maquillaje suave, sereno de un corporativo total,   estaban  todas ocupadas, con su pinganillo y ordenador. Me  percato que había que coger número de turno, mis fieles acompañantes, mi  chaqueta y mi maletín, daban la sensación que iban de  camino a urgencias con un ataque de ansiedad, yo respirando  profundo  me decía “no me puede estar pasando esto por segunda vez quedarme en tierra”.

Delante de mi un grupo de mexicanas muy alteradas y con razón, discutían que han perdido su vuelo a Málaga, ellas  venían de México y al parecer les toco una seguridad a todo riesgo , o sea de revisión profunda, obviamente muy ofendidas, vienes a un país de vacaciones y que ese sea el recibimiento, no es para menos,  al escuchar el relato entre voces altas y modos, me relajé y me dije me lo voy tomar a risa.

Luego de una larga espera de pie, nuevamente le explico a la señorita:  - mire estoy desde las 8 y media, perdí mi primer vuelo, luego compré un segundo billete.  Y ella al sonido de sus palabras que sonaron dulce para mí, - “Lo sentimos mucho”, era la primera disculpa” y luego una palabra mágica, -“ la vamos indemnizar.   Aquí hago un inciso,   Iberia se portó muy bien, me sorprendió gratamente, de inmediato me entregaron una tarjeta que podías sacar el dinero por cajero.  Pero cuando la azafata me dijo que el vuelo era a  las 9: 30 pm. , 21:30 pm. , no sabía si llorar o reir .
No les voy seguir contando porque tendría  que hacer varios capítulos, pero imaginen, me hice amigas de las tiendas, donde almorcé, conocí gente, me volvía a sentar,  me levanté, paseé por Barajas, tomé varios café, hasta dormí.

Ya como a las 6 de la tarde con cara de cansada me lo tome a risa, mi maleta ya no me hablaba, mi chaqueta menos, mi pluma me peleaba yo escribía, y ella “déjame en paz”, qué les puedo decir  Mi día en Barajas estuvo lleno de anécdotas de risas y llantos, de rabia e impotencia. Pero le digo algo, si se trata de volver a mi gran amiga Mayra, les cuento que lo volvería a vivir mil veces.



©  Beatriz Martín
23/02/2020




PD La foto me la sacó un catalán muy amable le conté mi historia , se reía y le dije que le parece si me hace una foto para el recuerdo y zas esta es la foto