Me sobrecogía bajo la luna,
tienes magia al hablar, al esparcir,
la luz de la luna nos habla,
sentir en poesía,
es pasión exquisita.
Me leí dentro de tus ardientes ojos,
la ilusión del nácar del placer,
no se hizo esperar,
la pasión se desbocó,
mi brillo del mar enloqueció.
Pero el miedo me frenó
y su ir despacio se le escapó,
las prisas llegan,
el día nublado sentencia,
la rigidez de mi se adueñó,
dejando su huella.
Aún extraño sus tertulias,
su delicada premura,
mi piel ávida, la tormenta de la sed no cesa,
esa agua suave se derrama,
sobre nuestras caderas.
Es un recuerdo lejano,
un deseo que vuelva,
ese sentimiento de aromas,
sabor cálido a color , al amor.
al éxtasis de tu bandera y mi flor.
©Beatriz Martín
10/04/18






